Cuando nadie se ha animado a desarrollar los múltiples temas que hay en esta sala de debate quizá es prematuro añadir otro debate más. Pero lo considero fundamental precisamente en una organización como la que acaba de salir a la luz, Izquierda Abierta.
Sólo pretendo una breve introducción para que vayamos desarrollando el asunto.
Desde que la izquierda existe ha marchado desunida a lo largo de la Historia, cuando no enfrentada. Y no sólo la izquierda política, sino los movimientos, organizaciones o grupos que buscan una transformación de la sociedad: ecologistas, progresistas, alternativos en general...
Mientras, y España ahora es un buen ejemplo, las fuerzas conservadoras trabajan compactas y uniformadas.
Particularmente pienso que no es una cuestión de que unos se lleven mejor que otros. Sin duda dentro de la derecha política la lucha por el poder, de las distintas personas, familias o bandos debe de ser tan despiadada o más que lo pueda ser en la izquierda. Pero ellos son más discretos, respetan más al vencedor, ante el que bajan la cabeza hasta la próxima ocasión en que lo pillen descuidado. Mientras, quizá, la izquierda ni se pierde en formalismos ni acata derrotas.
Son impresiones mías pero quisiera convertirlas en preguntas para abrir este debate que, ya digo, me parece fundamental dentro de la izquierda y si queremos que las cosas cambien alguna vez.
Añadir, para finalizar, que la creación de una formación como Izquierda Abierta no la considero otro paso en la desunión permanente de la izquierda. Hablo de unidad, pero no de uniformidad. Entiendo que la izquierda debe ser plural y no monocorde, no tiene que haber el Partido, sino que en diferentes organizaciones deben estar representadas todas las opciones de quienes quieren -o queremos- transformar la sociedad y el mundo.
El error está en que esas organizaciones o personas empleen más tiempo en enfrentarse entre sí que, desde los puntos en común que las unen, trabajar conjuntamente. En ese punto entra Izquierda Abierta, que supongo recoge simplemente el sentir ya existente de un número de personas. Su labor, creo, es abrir las posibilidades dentro de Izquierda Unida y de la izquierda en general pero nunca, NUNCA, la de luchar por el poder en la coalición.